Artículos etiquetados como‘drama’

Crítica de ‘Intocable’: Movie for the Masses

Domingo, abril 22nd, 2012

Intocable

Es difícil conciliar la idea de una obra artística —en cualquiera de sus manifestaciones— de compleja arquitectura que, al mismo tiempo, satisfaga el buche de una audiencia mayoritaria que tenga que esforzarse a regañadientes en descodificarla. Es realmente difícil. Esta premisa se convierte en una tesis de trabajo que respalda la holgazanería de quien, ante un bombazo de taquilla como Intocable, se limita a exiliar la posible calidad de una cinta como la que han dirigido a cuatro manos los franceses Eric Toledano y Olivier Nakache.

Y que no se me entienda mal. Intocable tiene truco. Tras generosas capaz del maquillaje que administra su guión, que sigue a pies juntillas toda las estrategias de cualquier manual de escritura cinematográfica, el artefacto se desvela escuálido y carente de todo el peso que podría haber propuesto. Pero es injusto cuestionar una película como esta desde un prisma que trascienda el puro academicismo comercial. Y es que Intocable es, ante todo, una escalera de color que le hace la industria francesa a una cartelera que abusa de los CGI y de los códigos culturales que llegan facturados de importación a las salas de cine europeas —¡¡¡y que se coloca en el puesto 120 de la IMDb con una puntuación de 8,4!!!—.

(más…)

Crítica de ‘Los idus de marzo’: Todos los hombres del (candidato a) presidente

Sábado, marzo 17th, 2012

Los idus de marzo

George Clooney es un hombre con una cierta conciencia política. O al menos, eso se esfuerza en subrayar públicamente. Su visión no es edulcorada ni optimista. Y en Los idus de marzo vomita toda la bilis que puede que lleve años almacenándose en los conductos gástricos de su cinefilia. Eso sí, que no falte institucionalismo en fondo y forma. Ya desde el comienzo mismo de la cinta deja claro el amor que profesa el cano guaperas cafetero por el thriller político setentero. Diríase que Los idus de marzo es una carta de amor adolescente al mejor Pakula, con algún que otro arquetipo directamente importado desde aquella forma de hacer cine comercial, en la que al espectador se le presuponía algo de inteligencia.

Toda la primera mitad de la cinta traza el retrato del idealismo, silueteado dentro de las formas de un Ryan Gosling que una vez más demuestra que lo suyo es ser un jamón de pata negra, cinco jotas y cortado en delgadísimas lonchas. En torno al joven responsable de comunicación de la campaña del políticamente apolíneo Mike Morris —¿ha trasladado Clooney a Harrison Ford como el ideal de presidente norteamericano?— una camarilla personajes pululan circundando la pureza del héroe trágico: el sabio y venenoso director de campaña, el adulador y sibilino tentador que representa a la otra parte, la periodista que esconde a una carroñera tras la piel de la inocencia y, cómo no, la becaria zumbona que pondrá todo patas arriba. Como telón de fondo, uno de los escenarios del cainismo de occidente: unas primarias demócratas en Estados Unidos.

(más…)

Crítica de ‘Un cuento chino’: nada es imposible

Lunes, junio 20th, 2011

Un momento irrepetible

Una casualidad es casual, pero no por ello menos especial. Ni menos necesaria. Una porción única y exclusiva de existencia que se pierde, y de la que sólo perdura la estela, el surco en la arena, de quien pudo verla, sentirla, vivirla y saborear el agridulce néctar que emanó de esa herida en la realidad, justo antes de empezar a cicatrizar.

Casualidad es el nombre que no se escribe en esta película, Un cuento chino. Una fábula multicultural que sobrevive dentro y fuera de su propio mundo en un oasis que se resiste a la modernidad, la tecnología y el vertiginoso mundo que le rodea. Como le ocurre a su propio protagonista, Roberto. Ese ermitaño, anacoreta y cascarrabias que regenta una ferretería; meticuloso, rutinario, gris y nostálgico. Un cazador de momentos imposibles, de ironías perversas. De chistes helados contados por la providencia. Un tipo normal y corriente. Solo y solitario. Flagelado por su propia melancolía. Un observador lejano de casualidades que acaba siendo el centro sobre el que pivote una: un muchacho chino que, por obra y milagro de una carambola del destino, acaba con sus huesos instalados en la vida monótona de este ferretero.

(más…)