Crítica de ‘La mujer de negro’: con la Hammer dando
Domingo, febrero 26th, 2012
La última película que vi del sello Hammer era un auténtico despropósito. Se llamaba La víctima perfecta, y os juro que cuando apareció el nombre de la mítica productora inglesa se me puso el vello de punta. Fue un presagio desafortunado, ya que aquella cinta era bazofia telefilmera, y la prueba, una vez más, de que Hillary Swank es la actriz oscarizada con peor criterio a la hora de elegir proyectos. Eso, o su agente es el tipo con peor olfato de la industria.
Cuando supe de esta peli, La mujer de negro, me entusiasmé en un primer momento. El tráiler parecía recuperar una tradición que, pese a escarceos tan puntuales como acertados –ahí tenemos Los Otros de Amenábar–, dormía el sueño de los justos: la del terror sobrenatural de estética victoriana. Pero en el momento en que salió el logo de la Hammer, suspiré recordando la patata caliente protagonizada por Swank. Además, La mujer de negro contaba con la responsabilidad añadida de quitarle la varita y el uniforme de Hogwards a Harry Potter. En fin, mucho peso. Mucho lastre.

