Crítica de ‘Capitán América’: aventuras en tiempos de guerra

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Un vistazo atrás

Una vez más, nos topamos con el modelo de superhéroe-de-turno begins, una fórmula que Christopher Nolan aplicó con gran éxito en su génesis de Batman y que ha servido de recurrencia para otros justicieros enmascarados. Ante la agitada necesidad de la reciente Marvel Studios de exponer en el escaparate de celuloide a su cuadrilla de Vengadores(una suerte de Globetrotters en la lucha contra el mal), son varias las pelis que estudian con más o menos fortuna la creación de cada uno de los mitos que componen ese Dream Team de superhéroes que se iniciara, precisamente, con este Capitán América.

Para explorar la transformación de hombre en héroe en Capitán América, desde el estudio heredero de la mítica editorial de tebeos han optado por Joe Johnston, unartesano del cine de aventuras que en esta cinta opta por un acertadísimo enfoque para este superhéroe gestado desde la propaganda de guerra.

El personaje importa

Capitán América comienza siendo un escuálido y blandengue (anatómicamente hablando, no así en coraje y gallardía) Steve Rogers, un pequeño gran joven que no consigue enrolarse en el ejército de su país. Un científico lo incluye en un programa experimental que, tras un chutazo de un suero hipersecreto, acaba por convertirlo en un súper-soldado. El objetivo es hacer de él el arma definitiva contra los nazis, que asolan Europa en el ecuador de la Segunda Guerra Mundial.

Pero en lugar de eso, se convierte en una herramienta política que el sistema empleará para arrancar el patriótico apoyo de la población del país, cuyas arcas necesitan una seria trasfusión de dólares en forma de bonos de guerra (una historia que, quienes hayan visto The Pacific, les hará recordar al noble episodio dedicado al Teniente John Basilone).

En este tramo de película se detalla, con excelente ritmo y claridad, la creación del héroe, mientras al otro lado del Atlántico, el malvado Johann Schmidt (interpretado por Hugo Weaving, en estado de gracia por enésima vez) se hace con una poderosa arma cósmicaque no sólo desestabilizaría el curso de la guerra, sino el de la propia humanidad.

Con estas cartas sobre la mesa, Johnston se guisa una peli palomitera con una excelente digestión, donde no sólo se metrallean un sin fin de referencias al universo Marvel, sino además toda una retahíla de guiños cinéfilos, incluído uno a la muy olvidable versión que precedió a este Capitán América (con el comienzo en la Antártida).

Pero no es aquí donde reside el gran acierto de la película. Johnston emplea con maestría el ritmo de una cinta clásica de aventuras, usando como escenario un mundo basado en unfabuloso diseño de producción con un estética retrofuturista con aires de opereta pulp que, especialmente en la escena final del film, se destapará como un elemento esencial para el éxito de la película. Un logro que, sin duda, puede atribuírse al director tejano.

Easter Egg

Y como empezamos, terminamos; recordándote que Capitán América es, como bien reza su subtítulo, el primer vengador. Al resto ya los has visto en películas anteriores (Thor, Iron Man, The Hulk, entre otros). Te decimos esto porque, como ya viene siendo tradición en las pelis de Marvel Studios, al finalizar los créditos de cierre, nos aguarda una sorpresa, que en esta ocasión no es otra cosa que el primer teaser traíler de Los Vengadores, que se estrenará en mayo de 2012.

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