¿Qué ha pasado en LOST?
Una serie no es una quiniela
Una ficción se escribe desde atrás. Syd Field lo dice en su “El libro del Guión”. El autor concibe un tema, reúne unos personajes y situaciones, resuelve una conclusión que detone las intenciones de su trama, y desde ese momento, rebobina hasta el principio para empezar a rellenar huecos partiendo de la estructura de planteamiento, nudo y desenlace, heredera de la propuesta en cinco actos que propone Aristóteles en su “Poética”.
En Lost no vale ese planteamiento
Lost no es una ficción que responda a este paradigma. Primero, porque cada temporada pertenece a un género (como apuntó Hernán Casciari hace un tiempo) y cada una plantea una fórmula narrativa. Y segundo, porque Lost no es una ficción autónoma, sino que se retroalimenta como la imagen de un espejo con la participación y presencia del espectador. Esto hace que Lost no sea una sola serie, sino una serie por cada fan que la ha seguido con enfermiza avidez.
Pero, ¿qué ha pasado en Lost?
Decepción o valentía
En la primera temporada, Damon Lindelof y J.J. Abrams negaron taxativamente que la isla fuese el purgatorio y todos estuvieran muertos. Si alguien se siente decepcionado por este final, no tiene razón para estarlo. La isla no es el purgatorio, ni han estado muertos todo este tiempo. El universo alternativo que nos han representado en la sexta temporada ha sido ese purgatorio, al que iban llegando todos a medida que, cada cual en su momento, iban muriendo (ya fuese dentro o fuera de la isla).
La conclusión de la serie responde al planteamiento filosófico inicial de la serie. La pregunta que hace Charlie cuando escucha por primera vez la grabación en bucle de Danielle Rouseau es la cuestión fundacional de Lost. ¿Dónde estamos? Aunque la pregunta se hace extensible a “¿cómo estamos?”. La respuesta, durante todas las temporadas ha sido el inicio y fin de cada capítulo: Perdidos. El final de la serie es esclarecedor: a medida que se encuentran, se dan cuenta de que no estaban solos, y por tanto, son encontrados y dejan de estar perdidos.
El gurú, el guía, el chamán, el mago: el intermediario
Para ser encontrados, hace falta un maestro. Un guía. Un mago. Desmond representa esa figura. El peregrino que sufre en el desierto para cruzarlo y ayudar a otros a cruzarlo. Concibamos este personaje como un médium en su acepción más pura. Es un medio. Un intermediario.
Es quien consigue unir el espacio y el tiempo (Christian Shephard dice “no hay un aquí ni un ahora”) y quien sirve de nexo común para todos los personajes. Para que consigan cruzar el umbral. Es el barquero que ayuda a los losties a cruzar la laguna estigia. En este sentido, chapeau.
¿Están muertos? o el síndrome Antonio Resines
La pregunta que muchos de los que empezaron a ver la Series Finale con el machete en los dientes a la conclusión del episodio final ha sido furibunda. ¿¿Entonces todo ha sido un sueño?? ¿¿Nada ha sido real?? ¿¿Habemus tomadura de pelo??
Para nada
Señores. Los Losties no estaban muertos. Han ido muriendo. Como tendremos que hacerlo todos. No hay un “ahora”. La concepción del universo paralelo no está encorsetada en la percepción “objetiva” y común del tiempo. Todos van muriendo, y a medida que mueren, se cruzan en el universo de las personas que realmente son, sin los condicionamientos de una vida que los ha torturado: de una forma más o menos paralela a como vivieron, han sido capaces de desprenderse de sus demonios y, así, han tenido la vida que hubiesen querido.
Pero nada es perfecto. Evidentemente, la construcción de esa fantasía que es el purgatorio hereda formas y defectos de su pasado. De su otra vida. De su vida, de hecho. La mano de El Sexto Sentido es alargada, y quizás lo más reprochable de este final es que la originalidad que ha sido eje fundacional de la serie ha acabado siendo hipotecada a cambio de una fórmula prestada de un éxito popular. En este sentido, el aplauso pierde fuelle.
No obstante, el esfuerzo creativo de estas seis temporadas ha sido más que suficiente como para empañar el resultado global con el truco final de Lost.
La Isla, esa gran desconocida
Los que veían y ven Lost como quien llena el carro de la compra con la lista de productos a adquirir, es lógico que se hayan visto decepcionados. Lo más importante se ha quedado en el aire: La Isla. Seguimos sin saber de dónde procede, porqué tiene ese poder, de dónde salen las inscripciones egipcias, quién erigió la estatua. Esa es una de las innumerables cuestiones que jamás tendrán respuesta (en fin, sí que tendrán respuesta, pero en forma de declaraciones de los guionistas en algún podcast, o en alguna feria de cómics o en algún juego de realidad alternativa).
A todos los que entran en esta parte del graderío, os comprendo, pero tenéis que liberaros de esa faceta de la serie. El misterio era la excusa. La Isla es un McGuffin, un cebo. Es como decepcionarse viendo Ciudadano Kane al saber que toda esa maravillosa historia ha sido detonada por un simple trineo. La Isla es un símbolo. Es más: la Isla es pura metáfora del aislamiento, que es el tema principal de la serie. Jacob dice que los eligió porque estaban solos, porque sus vidas no iba a ninguna parte.
Porque estaban perdidos
No obstante, insisto: os entiendo. Entiendo que os sintáis defraudados porque no os han dado la zanahoria. Quien quisiera respuestas, es que no ha sabido disfrutar del camino. Mira hacia atrás. Observa todo lo que ha pasado. Observa cómo se han transformado los personajes. Atiende cómo te han tenido pegado al sofá o la silla. Eso es esta gran serie. Un viaje de personajes con la excusa del misterio, de la intriga, del drama, del romance, de la comedia, del terror, de la ciencia-ficción
Pero, no obstante, tienes razón
Hay cuestiones ante las que se ha pasado de largo. ¿Qué reglas rigen la relación de Ben y Widmore? ¿Por qué unas embarazadas mueren y otras viven? ¿Por qué Walt simplemente desapareció presentándose al inicio como alguien tan especial? ¿Por qué Richard no se da cuenta de que AntiJacob manipula a los habitantes de Dharmaville si sabemos que le conoce?
Y sobre todo
¿Qué son los números?
No te preocupes. Seguro que todas esas preguntas tendrán respuesta. Paciencia. La presión mediática, como la justicia divina, pone a todos (los guionistas) en su sitio, y tarde o temprano cantarán como jilgueros. Pero cuando llegue ese momento, se repetirán todas las sensaciones de hoy: porque el que quiera ver decepción, verá decepción, y quien sencillamente haya visto el bosque más allá de los árboles simplemente no necesitará más respuestas
Así que, como Jack, cierra los ojos.
Y descansa
Pd: vuelvo a publicar por petición popular este post, editado por primera vez el 23 de mayo de 2010, coincidiendo con el final de la serie. El artículo tuvo cerca de 200.000 visitas, y antes de que Arsys me cerrara la web por reclamar un dineral obsceno por el tráfico generado, llegué a aprobar más de 1.000 comentarios.
Para mí, honestamente, fue motivo de gran alegría la repercusión del post. Y viendo que aún siguen llegando entradas que proceden de fans de la serie, he decidido reeditarlo para que cualquiera pueda echar un vistazo a la entrada original. Es, en cierto modo, mi modo de agradecer la atención que muchos me prestaron para conocer esta humilde opinión.
Etiquetas: Lost

febrero 22nd, 2011 a las 1:03 am
Muy buena sintesis de lo que fue la serie, la verdad que imprimi tu articulo y lo use con todos los que fueron terminando de ver la serie a modo de explicacion y sintesis en su mas puro sentido como para comprender el “sistema” Lost, usando sus doctrinas (expansionismo,productor-producto y teleologia) ya que para entender a Lost hay que entender el sistema que lo contiene y asi sucesivamente, sabemos las causas de los hechos que vemos pero sabemos que no manejamos todas las variables, siempre queda una incertidumbre,una probabilidad de que lo que produce lo que vemos no sea la estrictamente racional a nuestro alcance, y por ultimo el final nos dejo ver un poco el proposito de la historia en general y de cada personaje en particular,las millones de interrelaciones que suceden y nunca terminamos de cuantificar,etc., por lo que tu sintesis de parecio de lo mas educativa y de cierta forma “baja” un poco el nivel de abordaje para que nosotros los que por ahi no tenemos una vision tan amplia y desarrollada en estos momentos,podamos ver los hilos detras de las marionetas.Muchas gracias, y felicitaciones.
marzo 5th, 2011 a las 6:31 am
Realmente, me has respondido algunas dudas. lo q creo q han hecho con la serie es querer producir dinero. Todas esas “respuestas” probablemente no sean respondidas, o quizas las mas obvias si, como por ejemplo, q son los numeros. pero dudo q respondan preguntas como el origen de la isla. Es una serie que verla seguido, la haria mucho mas divertido. VEAN LAS 6 TEMPORADAS SEGUIDAS (con seguido me refiero, a estar viendo lo mas q se pueda posible. no quedarse despierto 8 meses) Gracias por tu aporte y LONG LIFE TO LOST
marzo 22nd, 2011 a las 2:45 am
te dire que empezé a ver esta serie en la 2…las dos primeras temporadas.Me enganché.Dejaron de emittrila los mierdcoles y volvió a los años en la cuatro,volvi a ver las dos temporadas y acabé en el ultimo episodio de la sexta temporada…no quiero saber como acaba esta serie….no quiero que acabe esta serie,asi que no veré el final …..
Esta serie empezó hae 10 años igual que mi matrimonio,mi matrimonio si acabó , acabó en su ultimo capitulo,con el final que tenia que tocar……..
mayo 5th, 2011 a las 9:00 pm
Yo trabaje hace algunos años en una isla por motivos de trabajo y cuando comencé a ver “LOST” creé un vinculo o un ancla de ficción y la realidad, sin duda capitulo a capitulo me fui adentrando en la magia de esta maravillosa serie que mas allá de seguidores y detractores tuve la oportunidad de vivir en mi pura experiencia personal, habrán personas que sin duda nos identificaremos mas que otras con la serie y al estar compenetradas comprenderemos mas fácilmente o menos complicado los secretos y enigmas de la misma o el contexto en general, es como la experiencia del día con día en nuestra realidad aunque en ocasiones nos preguntamos si realmente esta sera nuestra realidad o sera un anexo; si pudiera elegir una temporada o un capitulo sin duda serian todos los capítulos y todas las temporadas ya que para haber disfrutado el final como lo hice tuve que haber disfrutado el principio y todo lo que conlleva dentro de este inicio y final que metafóricamente seria como la vida misma con su inicio, sus altas y bajas, su aprendizaje, el amor, el odio, la claridad, la confusión, la madurez, el comprender el propósito y el final, sin duda es la vida misma, existirán algunas dudas que supongo poco a poco se despejaran pero ¡que es si no el motivo y el interés de esta vida el ir despejando nuestras dudas que se convertirán en la luz con las que iluminaremos los caminos de los que se encuentren “PERDIDOS”!!
P.D. muchas cosas en esta vida simplemente no las buscamos, ellas nos encuentran a nosotros. hhv.
agosto 28th, 2011 a las 10:37 am
[...] gusta mucho, demasiado quizás, identificar al espectador con el bicho de sus fábulas. Lo hizo en Lost (con ese Humo Negro que adoptaba múltiples formas) y en Cloverfield (a través de una criatura que [...]